Cómo funcionan las amortizaciones en el IS
Las amortizaciones en el Impuesto sobre Sociedades (IS) son deducciones que permiten reducir la base imponible de la empresa al reflejar la pérdida de valor de los bienes materiales e inmateriales utilizados en su actividad económica. Funcionan según las normas del Código de Comercio y la Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS), con algunas particularidades fiscales que pueden diferir de la contabilidad.
- Objeto: Compensar el desgaste, obsolescencia o depreciación de activos fijos (maquinaria, edificios, software, patentes, etc.) a lo largo de su vida útil.
- Base de amortización: El coste de adquisición o producción del bien, menos su valor residual estimado. No se pueden amortizar terrenos ni elementos que no pierdan valor con el tiempo.
- Métodos permitidos:
- Lineal: La más común. Se aplica una cuota fija anual sobre el valor neto del activo.
- Degresivo o acelerado: Solo en casos específicos y autorizados por Hacienda (por ejemplo, para activos con alta obsolescencia tecnológica).
- Tipos máximos de amortización:
- Edificios: hasta el 3% anual.
- Instalaciones industriales: hasta el 10% anual.
- Maquinaria y equipos: hasta el 25% anual.
- Software y patentes: hasta el 20% anual (siempre que cumplan requisitos de vida útil determinada).
Estos porcentajes son límites máximos. La empresa puede aplicar cuotas menores, pero no superiores sin autorización expresa.
- Amortizaciones no deducibles:
- Las que excedan los límites legales.
- Las realizadas sobre activos cuyo uso sea exclusivamente privado o no esté vinculado a la actividad empresarial.
- Amortizaciones de bienes adquiridos con subvenciones incompatibles con su deducción (según normativa europea y nacional).
- Amortización en el primer ejercicio: Se permite una amortización proporcional al tiempo que el activo estuvo en servicio durante el año fiscal.
- Reajuste por inflación: No se aplica actualmente en España. Las amortizaciones se calculan sobre el coste histórico, sin ajustes por variaciones del IPC.
- Diferencias contable-fiscal: Si la empresa aplica una amortización contable distinta a la fiscal (por ejemplo, más lenta), debe realizar ajustes en la declaración del IS mediante las diferencias temporarias. Estas se reflejan en el anexo de diferencias temporarias y pueden generar activos o pasivos por impuestos diferidos.
- Bajas por enajenación: Al vender un bien amortizado, se debe calcular la ganancia o pérdida patrimonial como diferencia entre el precio de venta y el valor residual contable (coste menos amortizaciones acumuladas). Esta ganancia o pérdida se integra en la base imponible del IS.
En resumen: las amortizaciones reducen la renta gravable, pero siempre dentro de los límites establecidos por Hacienda. Es clave mantener una contabilidad clara y ajustada a la normativa fiscal, ya que cualquier exceso o error puede generar recargos e intereses en la liquidación del impuesto.
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